Archivo mensual: julio 2014

Llevo años intentando despertarme a tiempo,
invirtiendo las horas de sueño en posponer el día siguiente,
llevo tanto tiempo arrastrándome por el presente
que cuando quiero empezar a vivir, no me sale.

Llevo meses planeando perfectas rutinas
que no me duran más de dos semanas,
valiosos horarios de “persona de provecho”
que abandono a la mínima y que no me valen de nada.

Vivo en un universo vacío,
del que sólo me salva un orgasmo;
diez o doce segundos son dulces
antes de sumirme en cada letargo.

Paso las noches entre vasos medio vacíos,
vagando por bares medio llenos.

Llevo tanto tiempo perdido,
que todo lo vivido,
me resulta ajeno.